¿Hablamos de la reserva ovárica?

Existen infinidad de rumores a nivel social que relacionan la edad de la mujer con su capacidad fértil. Es más, en muchas ocasiones incluso, hemos podido escuchar la expresión “Cuidado que se te va a pasar el arroz” y otros comentarios desagradables respecto a este tema, pero ¿qué hay de cierto en esto?

Primero de todo, para poder entender bien la relación entre reserva ovárica, fertilidad y envejecimiento necesitamos comenzar por el principio.

Las mujeres en el momento de nuestro nacimiento disponemos de una dotación ovárica de un millón de ovocitos, que con el paso de los años irá reduciéndose de forma progresiva.

Se ha estimado, que al llegar a la pubertad disponemos aproximadamente de 400.000 o 500.000 óvulos y con la llegada de la primera menstruación se dará inicio a nuestra etapa de vida fértil. A partir de entonces, serán unos 400 o 500 ovocitos los que conseguirán llegar a la ovulación (el resto irán degenerándose).

La reserva ovárica nos indica la cantidad de óvulos de los que dispone una mujer en un momento determinado de su vida.

Edad y reserva ovárica

Como has podido observar en el anterior párrafo, el paso de los años sí afecta a nuestra reserva ovárica, por ese motivo es que al aumentar la edad reproductiva puede haber una disminución en la cantidad de ovocitos disponibles e incluso en su calidad (pero esto último dependerá también de otros factores como el estilo de vida).

Según la edad biológica se ha estimado que:

  • El periodo más fértil de la mujer va aproximadamente desde los 16 hasta los 30 años.
  • Desde los 35 a los 37 años, comenzará a descender la reserva ovárica.
  • A partir de los 40 años la reserva ovárica se comenzará a ver comprometida hasta agotarse por completo entre los 45 y 55 años. En este período comenzará la transición hacia a la nueva etapa de la vida de la mujer: la menopausia.

En algunas ocasiones, también se ha observado que puede producirse un envejecimiento ovárico antes de lo esperado según la edad de la mujer (conocido también como menopausia precoz o fallo ovárico prematuro).

Por eso, considero oportuno explicar que existen una serie de circunstancias o factores que pueden llegar a afectar a nuestra reserva ovárica independientemente de la edad que tengamos como:

  • Tratamiento con radioterapia o quimioterapia
  • Padecer estrés
  • Exposición ambiental, tóxicos y pesticidas
  • Padecer algunas patologías como endometriosis o infecciones pélvicas

¿Cómo puedo conocer mi reserva ovárica?

Para poder conocer tu reserva ovárica se puede hacer realizando un recuento de folículos antrales mediante una ecografía en la consulta ginecológica y también mediante una analítica sanguínea donde se estudie el valor de la hormona antimulleriana.

Recuento de folículos antrales

Nuestros folículos durante su desarrollo pasan por diferentes etapas de maduración: folículo primordial, primario, secundario antral y preovulatorio (o folículo de Graaf).

El folículo antral es característico por contener líquido en el interior de su cavidad y eso permite que sea visible por ecografía transvaginal y esto puede proporcionar al ginecólogo/a una idea aproximada de la reserva ovárica de la mujer.

Hormona antimulleriana

La hormona antimulleriana (AMH) es una glicoproteína producida en las células de la granulosa de los folículos en crecimiento que se utiliza como un marcador sérico para poder evaluar la reserva ovárica.

Si no existiera la hormona antimulleriana en la mujer, se produciría un aumento del número de folículos en crecimiento y se agotaría prematuramente la reserva ovárica. Por lo tanto, podría decirse que la AMH tiene el papel de ser una “guardiana folicular”.

Además, esta hormona es considerada un buen marcador de la reserva ovárica ya que a lo largo del ciclo menstrual presenta pocas variaciones en su concentración, por lo que permite su valoración en cualquier momento y esto también facilita la interpretación de los resultados.

¿Pero entonces la hormona antimulleriana únicamente sirve para valorar la reserva ovárica? La respuesta claramente es que no.

La medición de AMH en mujeres tiene muchas otras aplicaciones a nivel clínico como:

  • Estimar la respuesta a la estimulación hormonal en tratamientos de reproducción asistida durante los ciclos de fecundación in vitro (FIV).
  • Marcador en el diagnóstico del síndrome de ovario poliquístico, ya que estas pacientes suelen presentar niveles más elevados de AMH.
  • Evaluar el envejecimiento ovárico, dado que el número de folículos primordiales irá disminuyendo con la edad (como ya hemos comentado).
  • Marcador tumoral ya que es útil en el diagnóstico de tumores ováricos de las células de la granulosa.
  • Estimar el daño ovárico en pacientes expuestas a tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia, ya que estos tienen un efecto gonadotóxico que lleva a la pérdida de la reserva de folículos ováricos en crecimiento.
  • Valorar el daño ovárico en pacientes expuestas a cirugías. Específicamente, en paciente con endometriosis sometidas a laparoscopia para eliminar endometriomas.

¿Cómo puedo realizarme una analítica de AMH?

Pues me alegra poder explicarte que a día de hoy existen varias formas de poder hacerlo.

En un centro médico

Puedes acudir a tu Ginecólogo/a de referencia y comentarle que te gustaría poder saber tu reserva ovárica. El especialista bajo su criterio profesional decidirá si es o no conveniente realizarla y en el caso que sea así te realizará la petición para poder hacerla.

En tu domicilio

Realizarte una analítica en tu casa es posible gracias a Nora y su test para medir tu reserva ovárica. Se trata de un kit que tiene todo lo necesario para que tu misma puedas realizarte esta analítica únicamente pequeño pinchazo en el dedo. Al realizarlo, deberás depositar la muestra sanguínea en un mini tubo que después guardarás cuidadosamente en un tubo protector hasta que el mensajero vaya a recogerlo y llevarlo directamente al laboratorio. Sí, sí, es así de fácil y no hace falta que tengas experiencia alguna.

¿Y después qué? Hablemos sobre la interpretación de resultados

La interpretación de los resultados es algo que considero muy importante para no saquemos nosotras mismas conclusiones precipitadas y no sentirnos tan perdidas. Personalmente recomiendo que lo realice un profesional sanitario que conozca tu situación y así poder contextualizar mejor lo que este resultado significa.

La medición de la hormona antimulleriana de forma asilada no es suficiente para establecer un diagnóstico, para ello será necesario la observación de otros parámetros clínicos y pruebas.

Por este motivo, en el caso que decidas hacerte la analítica tú misma en el domicilio mediante el test de reserva ovárica de Nora, ellos te ofrecen la posibilidad de contactar con su red de médicos independientes para que recibas asesoramiento o incluso tratamiento en el caso de ser necesario.

Siempre he pensado que la información es poder. Por eso, conocer un poco más acerca de nuestra fertilidad (incluyendo la reserva ovárica) nos ofrece la posibilidad de plantearnos la maternidad sin ir tan a ciegas, pudiendo valorar antes todas las opciones que puedan ser de ayuda alejándonos de la presión social.

Recuerda que si lo necesitas somos muchos los profesionales que podemos ayudarte.

 

P.D: Si te apetece ver un vídeo de mi experiencia personal con el test de NORA, te dejo aquí el enlace. 

 

Érica García